El Camino a la Buena Entrevista

Aclaratoria: Este es uno de los posts que he redactado como parte de una evaluación para el Programa de Formación de Educadores de la Universidad Bolivariana de Venezuela y la Fundación Misión Sucre. Pueden encontrarlo también accediendo a http://misionsucresjm.blogspot.com

Recientemente en nuestra clase hablamos de una estrategia muy utilizada en el periodismo por ser flexible, personal y muy reveladora. La pregunta sin embargo, para aquellos que apenas empezamos es: Cómo hacemos una?

Como comenté en la introducción, el truco para una buena entrevista es precisamente su carácter personal. Así, para que tenga éxito, el entrevistador debe enfocarse en mantener sólo la estructura básica para que la conversación fluya, dando la mayor flexibilidad posible al entrevistado y, además, haciéndole sentir como en casa.
Aun cuando se trate de entrevistas técnicas o más profesionales, el caracter personal, “de tú a tú” en la entrevista no deja de existir. Por eso, siempre es bueno dejar que el entrevistado se sienta cómodo, evitando los nervios y las prisas innecesarias. Además, profundizar en su historia, no sólo en la información que ofrece, tanto como sea posible. El modo más típico de hacer esto es iniciar la entrevista con una breve, pero precisa biografía del entrevistado así como una introducción a modo “abreboca” del tema a tratar, para luego realizar las preguntas pertinentes.

Otra técnica muy popular y dinámica, aunque algo más compleja, es hacer un relato completo y detallado, incluyendo las preguntas como si se tratasen del diálogo de una historia. Esta técnica, aunque más pintoresca y atractiva, es un poco más difícil de ejecutar puesto que es fácil perder la secuencia de la entrevista.

Después de iniciado el proceso, es el entrevistado quien estará en el foco. Las preguntas deberán realizarse en un vocabulario tan sencillo y familiar como sea posible, deben ser breves y en lo posible tratar un sólo punto a la vez. Si el entrevistado ha de ser interrumpido, sea porque se ha extendido mucho o se ha salido del tema, el mejor modo de hacerlo es con un tono acertivo y calmado.
Lo más importante, sin embargo, es planificar toda la entrevista y su contenido, teniendo en cuenta incluso aquellos puntos que podrían generar polémica, con el fin de enfrentarla con tranquilidad y mantener el control y la calma en todo momento.