De Tendencias Huecas y el Ser Original

Supongo que habrá sido así toda la vida, sólo que ahora la globalización de las comunicaciones lo hace aún más notorio. Pero es sorprendente cómo prolifera de rápido la tendencia de agarrar cualquier “tema del momento” y querer formar parte de él, queriendo la gente ser única y original, sin darse cuenta de que sólo cae en una moda hueca en la que no está solo y a veces, peor aún, se condenan a sí mismos a realidades que no lo son.
Cuando los “Emo”, la juventud estaba desesperada por ser emo. Hablaban y alardeaban sobre suicidios y depresiones y como su vida apesta y la muerte era un regalo de cualquiera que fuere su máximo creador. Luego vinieron los bipolares, aún hoy en día gente en mi cronología de Twitter o Facebook cuelga imágenes prefabricadas y vacías sobre cómo están “orgullosos de ser bipolares” y que “si no nos gusta les da igual”. Y ahora, desde que alguien habló en algún momento de la “corrección política”, todo el mundo quiere dar clases o ser experto en ser políticamente correctos o incorrectos. Pregunto, ¿de verdad es este el concepto de originalidad que persiguen? Pues no le veo buena pinta.
El Emo, si bien la pendejadita esa ya está pasando de moda, todavía veo a preadolescentes, adolescentes y peor aún, adultos jóvenes, alardear de que son más emo que los panas de The Rasmus en drogas. A ellos les digo: Vaya moda gafa que eligieron, se quejan de ser infelices y se la pasan hablando de cortarse las venas y llorar sangre. El verdadero emo lleva una vida verdaderamente triste, mucho más triste que ese dramita de telenovela del que alardeas públicamente. Son maníaco-depresivos, aborrecen a la sociedad y a sí mismos y eso los hace hasta homicidas y, ¿saben qué? Es un mal que no tiene cura. Ustedes van al liceo y sonríen y se mandan cadenitas de PIN, disfruten la felicidad que el maníaco depresivo nunca tendrá. No sean bombonas de helio.
Segundo: El Bipolar. “Yo sí soy bipolar, a toda honra”. Decía mi amiguita emocionalmente confundida porque tiene ataques  de neurastenia y se enoja si el chicle que masca es de yerbabuena y no de menta. Un dato pa’ ti. No eres bipolar nada. Malcriada sí. No tienes idea de lo que es ser bipolar y, de tenerla, no querrías serlo. Otra enfermedad maníaco-depresiva, la bipolaridad tiende a ser terriblemente dolorosa e insoportable para quien la sufre y su entorno, pues no logra reconocer e identificar sus actitudes. Son 10 personas encerradas en una sin ningún control sobre su estado emotivo. A veces, ni siquiera logran recordar por qué gritaron de ese modo o por qué de pronto arrancaron a llorar. El bipolar es solitario, porque ese desorden psico-emocional no le permite relacionarse correctamente con el resto. No seas sufrida amiguita, agradece que no eres bipolar nada y consigue un modo de ser feliz. Salir de la Internet por dos horas es un buen comienzo.
La “Corrección Política”. Este no es tan grave y es mucho más sencillo y corto. Eres políticamente correcto o incorrecto cuando haces, o no haces, aquello que es moralmente aceptado por la sociedad y por el bienestar y comodidad de todos. La verdad es que aquellos que alardean de ser cualquiera de los dos son verdaderamente ilusos. Todos en algún momento vamos en pro o en contra de la sociedad según la situación y el contexto. No te hace correcto que le pidas la bendición a tu mamá cuando luego sales a la calle y tiras desperdicios en medio de la calle, en el suelo. Ni eres incorrecto cuando te la das de rebelde a tirar piedras contra el Gobierno y luego sales a defender el ambiente. La verdad es que la sociedad está balanceada, aún en el caos, el estar en alguno de los dos extremos es imposible y si lo haces, algo va terriblemente mal.
Nadie es verdaderamente único u original. Eso siempre lo he pensado por mucho que me lo critiquen. Todos estamos aquí como resultado de una mezcla de personalidades, conceptos y costumbres inculcados por la sociedad que nos rodea. Sin embargo, querer “destacar” haciéndote pasar por víctima o peor aún, por enfermo mental, no creo que sea precisamente lo que quieras hacer. El mejor modo, en serio, de destacar, es ser tú mismo, ser útil en aquello que sabes que eres bueno. Sólo así dejarás una marca en tu mundo y serás mucho más feliz, verdaderamente feliz.