¿Qué es el Síndrome Visual Informático y cómo evitarlo?

Hace algún tiempo empecé a notar algo muy raro con mi vista, a pesar de que la calidad de visión en mis ojos podría decirse que es de un 99%, empecé a tener dificultades para enfocar a distancia, cuando me veo en la necesidad de hacerlo, generalmente termino viendo doble. Mi cuello, cabeza y ojos duelen terriblemente y siento como si tuviese arena en los ojos. Al mismo tiempo que empecé a tener estos síntomas, familiares y amigos comenzaron también a notar que en determinadas situaciones “metía un ojo”, de un modo tan prominente que se podía ver a distancia.

Preocupado empecé a hacer investigaciones en Internet y, apenas tuve la posibilidad, acudí con un oftalmólogo para que me dijera con precisión que es lo que tengo, así descubrí el Síndrome Visual Informático (SVI), un mal no permanente que puede afectar a todos aquellos que pasamos más de tres horas continuas frente al monitor de una computadora (o de una tablet o smartphone, que son parecidos).

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El Síndrome Visual Informático se identifica por presentar:

  • Visión borrosa
  • Ojos irritados o rojos
  • Visión doble
  • Poliopía o visión múltiple
  • dolores de cabeza y cuello
  • Cansancio general

 ¿Cómo combatirlo?

La buena noticia es que, a pesar de lo molesto y doloroso que puede resultar el Síndrome Visual Informático, no es una afección permanente y puede corregirse y prevenirse siguiendo algunos pasos y tomando ciertas precauciones.

1.- Al usar tus pantallas guarda la distancia y ángulo correctos

Lo recomendable es mantener tus pantallas a unos 50 o 70 centímetros de distancia, y unos 10 o 12 centímetros por debajo de tu ángulo natural de visión. Con esto no sólo evitarás forzar demasiado tus ojos para enfocar y, de paso, reducirás la exposición al brillo de las pantallas, que aumenta el riesgo de fatiga visual.

2.- Descansa tus ojos

Si estás jugando, leyendo o escribiendo en tu equipo, toma pausas para prevenir el esfuerzo excesivo. Asegúrate de tomarte un receso cada media hora y mirar a un objeto distante por al menos 20 segundos, tiempo suficiente para que tus ojos puedan reenfocarse.

Si llevas 2 horas continuas frente a la pantalla, tómate 15 minutos para dar un paseo o realizar otra actividad. Eso no sólo es saludable para tu cuerpo (pasar demasiado tiempo sentado también es nocivo para tu salud), sino que ayudará a tus ojos a descansar y lubricarse.

3.- Parpadea con frecuencia

Asegúrate de parpadear frecuentemente para mantener tus ojos lubricados, las gotas de lágrimas artificiales que venden en las farmacias te pueden ayudar también.

Como dato curioso, la gente normalmente parpadea entre 18 y 20 veces por minuto, nosotros los informáticos y usuarios de computadores, lo hacemos sólo un cuarto de eso.

4.- Evita o reduce los reflejos

En algunos ambientes de trabajo, las ventanas o lámparas producen reflejos en tu pantalla o anteojos que obligan a tus ojos a esforzarse más para mantener el enfoque, situación que se agrava si tienes algún otro problema como miopía o hipermetropía.

Es importante entonces, si es posible, ubicar tus pantallas en posiciones que reduzcan el reflejo proveniente de lámparas o ventanas, usa cortinas para reducir la luz exterior y evita la iluminación intensa directamente por encima o detrás de tu pantalla.

Si es posible, consulta a un oftalmólogo para que te recete lentes de filtración o antireflejos, que ayudan en gran medida a combatir esos problemas.

¿Crees que pudieras estar padeciendo de lo mismo? ¿Tienes algún otro consejo que compartir? ¡Apúntate en los comentarios!